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Sistema Fascial Definición de: Adstrum, Hedley, Schleip, Stecco, Yucesoy

SISTEMA FASCIAL

Autores: Sue Adstrum, Gil Hedley, Robert Schleip, Carla Stecco, Can A. Yucesoy

Publicado por: Journal of Bodywork & Movement Therapies xxx (2016)

Traducido al Español por: Lic. Mario ignacio Licata

La fascia es un término anatómico, ampliamente difundido, el cual define o se aplica para la descripción de tejidos conjuntivos de colágeno. El uso inconsistente de este término está causando preocupación debido a su potencial para confundir la comunicación técnica sobre la fascia en entornos de discursos globales, de múltiples disciplinas y múltiples profesiones. La Fascia Research Society actuó para abordar esta cuestión estableciendo un Comité de Nomenclatura de Fascia (FNC) cuyo propósito era aclarar la terminología relacionada con la fascia. Desde entonces, este comité ha desarrollado y definido los términos FASCIA y más recientemente el SISTEMA FASCIAL.

Fascia es un término anatómico ampliamente utilizado, pero su definición mínima, inexacta y ambigua confunde un claro reconocimiento de esta parte fundamental del cuerpo (Mirkin, 2007). Con el tiempo, este término ha sido utilizado aludiendo a: un tendón membranoso (Crooke 1651); Una parte membranosa (Hall 1788); Una fuerte banda aponeurótica (Cruveilhier, 1844); Una sección distinta de tejido fibroso denso, y Tejido membranoso que envuelve los órganos internos (Godman, 1824); Una capa distinta, superficial o profunda de tejido conectivo (Ellis, 1840); Un tipo de tejido conectivo distinto (es decir, aponeurótico o fibro-areolar) (Gray, 1858); Un sistema de tejido conjuntivo global (Still, 1899); «Una vaina, una lámina u otra masa disectible de tejido conectivo» (FCAT, 1998); Y “componente del sistema de tejido conectivo blando que permea el cuerpo humano formando una matriz tridimensional continua por todo el cuerpo dandole un soporte estructural” (Findley y Schleip, 2007). Por consiguiente, esta sola palabra identifica varios tipos diferentes de partes del cuerpo, lo que da sentido a la afirmación de Standring (2016) de que la fascia es efectivamente una expresión anatómica “genérica” en vez de científicamente precisa.

Se ha expresado la preocupación de que el uso impreciso, incoherente y / o indiscriminado de este término en referencia a una variedad de partes del tejido conjuntivo (en lugar de un tipo específico de parte) que pueden confundir la comunicación internacional, la investigación y la educación médica relacionada con la fascia (Wendell Smith, 1998, Langevin y Huijing, 2009, Schleip et al., 2012a, Kumka y Bonar, 2012).

Para ello se llevo a cabo una discusión preliminar con el objetivo de establecer un entendimiento de consenso sobre este tema a fines de 2014 y principios de 2015, donde los implicados revelaron que la fascia se percibe simultáneamente de dos formas principales: morfológicas y funcionales, dentro del ambiente interdisciplinario de la comunidad de investigación de fascia.

Los investigadores morfológicos prefieren una definición más estrecha de la fascia, como la propuesta por FCAT (Comité Federativo de Terminología Anatómica), mientras que si se intenta investigar aspectos funcionales e tales como la transmisión de fuerza o La FNC reconoció que el lenguaje convencional anatómico relacionado con la fascia, carece de la capacidad lingüística requerida para discutir eficazmente la morfología de la fascia, la distribución arquitectónica, las propiedades materiales y las funciones fisiológicas, por ejemplo: transmisión de fuerza mecánica, capacidad sensorial, etc desde una posición ideológica más  holística.

Después de una animada discusión, los participantes de esta reunión acordaron la necesidad de desarrollar dos nuevas definiciones que, juntas, representen equitativamente cómo la fascia es ampliamente conocida dentro de la comunidad interdisciplinaria de investigación de la fascia. La primera se requería para relacionarse tangiblemente con las distintas secciones (disectibles) del tejido fascial que tradicionalmente se conocían como fascias (singular, fascia).

Necesitaba ser un “término científico” precisamente expresado que pudiera ser racionalmente utilizado para identificar fascias individuales dentro del discurso académico. Según Carla Stecco, tener este tipo de definición es esencial porque “permite a cualquiera saber exactamente de qué estamos hablando cuando usamos un término en particular. Utilizado para el estudio in vivo de capas fasciales con tecnología de imagen, durante el aislamiento de capas en cadáveres y la realización de estudios histológicos y mecánicos. Permitiendo el muestreo de estas capas durante la cirugía para evaluar las alteraciones patológicas. Además, permite comparar los resultados de estudios realizados por diferentes grupos (es decir, estudios de revisión y meta-análisis).

La otra definición buscada tenía que tener un enfoque más amplio, a fin de responder a la recién reconocida necesidad de la comunidad de investigación de la fascia de ser capaz de explicar un sistema fascial mundial (red, web) hipotético en términos funcionales. Luigi Stecco (2004), quien sugirió que podría referirse precisamente al “sistema de tejidos conectivos fibrosos que se influyen mutua y recíprocamente en todo el cuerpo” (2004), ha sido objeto de un estudio de este término. Este término también ha sido incorporado recientemente en el Atlas Funcional del Sistema Fasccial Humano de Carla Stecco (2015).

Al final de esta reunión del FNC, la mayoría de los miembros acordaron una definición precisa de un nuevo término anatómico:

FASCIA “es una vaina, una lámina o cualquier número de otras agregaciones disectibles de tejido conectivo que se forma debajo de la piel para unir, encerrar y separar los músculos y otros órganos internos”.

Esta es una definición puramente anatómica, que tiene el objetivo de permitir que todos sepan exactamente de lo que estamos hablando, aislar estas capas en cadáveres y realizar análisis histológicos y morfológicos, muestrear las fascias durante la cirugía para evaluar alteraciones patológicas y estudiarlas en sujetos vivos mediante alguna tecnología de imagen y finalmente, permitir la comparación de los resultados de los estudios anatómicos realizados por diferentes investigadores.

Este concepto y la forma en que se retrata están deliberadamente alineados con la forma en que la fascia se define en la Terminología Anatómica (FCAT, 1998), con el fin de hacer su significado más claro.

Sin embargo, esta definición anatómica distinta de “fascia” no es siempre útil para el uso clínico, ya que puede conducir a la exclusión de tejidos importantes cuando se intenta entender la función de la red fascial global durante el movimiento, incluyendo las interconexiones fasciales, tejidos con cápsulas articulares, aponeurosis, tendones, ligamentos y tejidos conectivos intramusculares (Schleip et al., 2012).

En la práctica las capas son inseparables, se mueven y responden juntas. Por esta razón, es útil tener la opción de un segundo término, es decir, el sistema fascial, que pone el interés más en los aspectos funcionales de la gran red fascial, incluyendo la transmisión de la fuerza, las funciones sensoriales y la regulación de heridas. Con el término de “sistema fascial” propuesto, nos referimos a una red de tejidos interdependientes, interdependientes e interdependientes que forman un todo complejo, colaborando todos para realizar un movimiento. Para definir mejor cuál es el sistema fascial y qué elementos incluye, se eligió un nuevo subcomité compuesto por Sue Adstrum, Robert Schleip, Carla Stecco, Paolo Tozzi y Can Yucesoy.

Se reconoció que este término necesitaba:

– Reflejar la evolución de los conocimientos científicos acumulados de la fascia

– Corresponde a las formas en que la fascia es diversamente percibida y discutida dentro de un campo interdisciplinario emergente de la fascia que relaciona el discurso

– Se refieren específicamente a “una red de tejidos inter dependientes, interrelacionados que a su vez interactúan formando un todo complejo, colaborando para realizar el movimiento” (Stecco y Schleip, 2016)

– Ser precisas, taxonómicamente coherentes y libres de ambigüedad

– Lógicamente se relacionan con el sistema preexistente de nomenclatura anatómica, que ha sido elaborado minuciosamente bajo los auspicios de la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas a lo largo del siglo pasado. El proceso de desarrollo de esta nueva definición se informa a continuación.

SISTEMA FASCIAL consiste en el continuo tridimensional de tejidos conectivos fibrosos blando, colágenos laxo y densos que impregnan el cuerpo. Incorporando elementos tales como tejido adiposo y vainas neurovasculares, aponeurosis, fascias profundas y superficiales, epineurio, cápsulas articulares, ligamentos, membranas, meninges, expansiones miofasciales, periostio, retináculo, septos, tendones, fascias viscerales y todos los músculos, intra-músculos y tejidos conectivos intermusculares incluyendo endo-peri-epimisio. El sistema fascial inter-penetra y rodea a todos los órganos, músculos, huesos y fibras nerviosas, dotando al cuerpo de una estructura funcional y proporcionando un ambiente que permite que todos los sistemas corporales operen de manera integrada.

¿Por qué esta definición se construyó de esta manera?

Desde el punto de vista holístico

La definición original del sistema fascial adopta la perspectiva holística que es evidente, incluyendo especialmente la definición del Congreso de Investigación de Fascia propuesto por Findley y Schleip (2007). Esta visión global es un prerrequisito para examinar la morfología compleja y el funcionamiento dinámico de esta entidad anatómica corporal desde una variedad de perspectivas.

Continuo

Se seleccionó la palabra continuo porque destaca la continuidad tridimensional del sistema fascial, que es esencial para comprender la contribución funcional del sistema fascial a la generación y transmisión de la tensión mecánica y otras formas de información corporal (por ejemplo, neurológicas, bioquímicas). Este término es congruente con la continuidad del tejido fascial y observado por varios anatomistas que han estudiado específicamente este tema, y â��â��reforzado por los historiólogos Ross y Schmidt, y otros autores que han estudiado específicamente este tema (Bichat, 1813, Still, 1899; Godman, 1824; Gallaudet, 1931) incluyendo la explicación de Pawlina de que “el tejido conjuntivo forma un vasto y continuo compartimiento en todo el cuerpo” (2011, p.158). Según Jean-Claude Guimberteau 5, percibir la fascia (tejido fibroso) como “una red fibrilar continua de tensión” permite comprender la fascia y el cuerpo que la contiene “de una manera nueva”.

En el pasado, explica, La anatomía de la disección y la investigación quirúrgica se ha centrado principalmente en la identificación y la descripción anatómica de distintas partes fasciales, mientras que el uso de nuevas tecnologías de investigación, como la micro videografía endoscópica, revela la fascia como un “red fibrilar tridimensional con una estructura arquitectónica de tipo poliedro.

El reconocimiento de la continuidad intrínseca de la fascia está vinculado a la incorporación abierta de esta definición a varias partes anatómicas (por ejemplo, ligamentos, meninges, tendones) que son fundamentalmente consideradas “fasciales” por muchos miembros de la comunidad FRS / FRC – Movimiento) los profesionales de la salud, cuyo conocimiento experimentado de la continuidad fascial fuertemente subyace su trabajo cotidiano.

La segunda frase de esta definición contiene intencionalmente los términos «tal como» e «incluido» para indicar que esta lista de partes del cuerpo, que identifica una amplia gama de elementos del sistema fascial, no es necesariamente completa. Para algunos estudiosos, esta lista puede parecer demasiado liberal, pero otros argumentarán que es demasiado corta y que, por ejemplo, debería incluir más partes vasculares, o la perineuro. Sin embargo, el propósito de una definición es otorgar un concepto, en este caso del sistema fascial, tan breve como sea posible. Esto implica fundamentalmente determinar el límite o extensión espacial de lo que constituye el sistema fascial (que en realidad es un constructo socio-biológico), pero no permite desde lo lingüístico mencionar específicamente cada una de las partes del cuerpo que algunos consideran como fascial en la naturaleza. Se consideraron varias palabras alternativas (red, web o matriz) que han aparecido recientemente en la literatura relacionada con fascias (por ejemplo, Myers, 2014b, Schleip et al., 2012b, Schultz y Feitis, 1996), ya que implícitamente transmiten un significado similar a Continuum, pero se pasaron por alto como lo hacen de una manera menos directa.

Aspectos histológicos del sistema fascial

La fascia se compone fundamentalmente de tejidos conectivos fibrosos blandos, que contienen colágeno laxo y densos que impregnan el cuerpo. Esta parte de la definición se basa en el reconocimiento histológico establecido del tejido conectivo, como un tejido básico que se subdivide taxonómicamente en tres categorías:

  • Tejido conectivo embrionario (mesénquima, tejido conectivo mucoso)
  • Tejido conectivo propiamente dicho (tejido conectivo laxo y denso)
  • Tejido conectivo especializado (sangre, hueso, cartílago, tejido adiposo, tejido hemopoyético, tejido linfático); (Ross y Pawlina, 2011).

A partir de esta perspectiva clasificatoria, la fascia es generalmente considerada como una forma de tejido conectivo propiamente dicho, aunque su sub identificación específica como tejido conectivo laxo y/o tejido conectivo denso dispuesto “regularmente” o “irregularmente” aún no se ha aclarado. El uso de esta pluralidad de tejidos conectivos reconoce que, a nivel histológico, el sistema fascial está constituido por varios tipos de tejido conectivo, por ejemplo, areolar, denso regular o irregular, adiposo.

La definición propuesta para el sistema fascial se relaciona con el término tradicional tejido conectivo, con el fin de permitir la discusión sobre el papel del sistema fascial en la transmisión de la fuerza tensional. La palabra “blando” distingue el tejido conectivo fascial, del cartílago y el hueso, ambos de los cuales son formas tangibles más difíciles y diferentemente especializadas de tejido conectivo. El término tejido blando se eligió en lugar de otros como por ejemplo: tejido fibroso, tejido conectivo propiamente dicho, tejido de soporte blando, tal como es el término actualmente defendido en la Terminologia Histológica (FAPAT, 2008).

El término colágeno, distingue deliberadamente la fascia del músculo, que se clasifica a menudo por separado como otra forma especializada de tejido blando. Esta referencia general al colágeno incluye implícitamente los tipos I y III, y deja la puerta abierta para cualquier otro colágeno que pueda encontrarse significativamente en este amplio grupo de tejidos en un futuro.

Función fascial

El reconocimiento de la definición, de que el sistema fascial “interpenetra y rodea a todos los órganos, músculos, huesos y fibras nerviosas” se copia de Findley y Schleip (2007). Es ampliamente aceptado que el sistema fascial puede cumplir adicionalmente otras funciones importantes en el cuerpo, incluyendo funciones:

  • Arquitectónicas
  • Estructurales
  • Neurológicas
  • Transmisión de fuerza biomecánica
  • Morfogénesis
  • Transmisión de señales celulares

(Schleip et al., 2012b ).

Sin embargo, en aras de la brevedad, la definición propuesta del sistema fascial no intenta identificar todas las funciones actualmente conocidas de la fascia. Deliberadamente sólo hace alusión a estas funciones diversas y amplias de una manera general, de modo que puede centrarse en su objetivo de describir lo que es el sistema fascial, es decir, identificar sus elementos básicos (partes esenciales) desde una perspectiva funcional. Una vez realizada esta tarea de descripción inicial, otros pueden decidir continuar desde aquí y comenzar la tarea muy útil, aunque posiblemente abierta, de enumerar las funciones actualmente conocidas de este complejo sistema corporal.

Conclusión

La intención explícita del FRS / FNC al desarrollar y definir este nuevo término (el sistema fascial) ha sido facilitar una comunicación internacional, interdisciplinaria e interprofesional clara e inequívoca sobre la fascia. Los autores de este artículo recomiendan fuertemente que los términos una fascia y el sistema fascial sean ampliamente adoptados y usados en comunicaciones orales y escritas sobre fascia.

Traducido al Español por

Mario ignacio Licata

Lic. en Actividad Física y Deporte

Coordinador y Capacitador

AMF Entrenamiento Miofascial

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